Ya no hay nada que prometer, ya no queda nada para dar. Me consta que no hay nada más que sentir. Ya no vendo mi corazón, ni robo corazones que no me pertenecen, y nunca me pertenecieron los que robé. La amistad no es solo querer, todos quieren tener amigos, pero pocos se preocupan de ser uno y el amor, oh el amor, tan solo es una ilusión que nos infla para desinflarnos después.
Mientras que vivir solo es otra forma de morir.