Querido amor inalcanzable, te escribo con la sangre que manan mis heridas, tú presencia habita en todas y cada una de estas palabras que oscurecen este viejo papel. El calido viento otoñal hace sus primeras reverencias, y suspiro al sentir su frescor en la mejilla, hace que regrese a ti, a lo que hoy sólo es mi sueño… Aun recuerdo verte sonreír como si nos hubiésemos reencontrado después de mucho tiempo, pero tu sonrisa era así, tan efusiva, tan sincera, tan llena de vida… Tú eras el creador de mis sueños más cándidos. Quería perderme en tu mirada con una penetrante infinitud. Pero hoy, sólo existe en mi memoria, pues aun no se como has podido pasar de besarme a odiarme… Realmente has sido el único, el único para mí. Jamás creí poder perder la fe así por una persona, aun te quiero y realmente siempre serás una parte de mí, este tiempo fue simplemente perfecto.
¿Sabes? Esta empezando a llover y la lluvia cae como una lágrima solfeando las notas musicales de la ultima sinfonía de mi corazón. Siento que me arrancas el alma dejando una sensación de vació que inunda todo mi ser. Ni el aire mas puro se colaba tan adentro y hoy, ya no queda nada. Pero quiero que sepas que te he querido de todas las formas que se puede querer a una persona. Hoy paseare sola por las húmedas y ambiguas calles que desatan un cúmulo de sueños, aun que poco puede aliviar ya mi corazón. Pero sabes que te quiero lo suficiente como para dejar ir.
