19 de mayo de 2012

La sonrisa

Ruborizada por mis pensamientos y ciertos deseos, comencé a escribir.
Un día te vi pasar airoso, radiante. Movias el cuerpo con el que tantas veces había soñado. Mis hormonas se dispararon, mi respiración se detuvo, fue tu aroma que me derritió. Tenías una esencia inmejorable, insuperable, tu eras mi salvador. El creador de mis sueños más carnales. Quería saborear tus besos en una profunda eternidad. Alcanzar el Olimpo con el toque de tus manos. Y el flechazo fue sublime cuando logré vislumbrar tu sonrisa. La sonrisa. Fue como ver un ángel batir sus alas.